viernes, 20 de mayo de 2016

LA ABUELA JULITA.




Ya casi siempre está sentado en su sillón mirando esa ventana suya de cada día en la que da lo mismo que el sol alumbre, esté nublado o en oscuridad porque él la traspasa con miradas perdidas en sus recuerdos.

Se conocieron hace tantos años que cuando lo recuerdan reviven lo que les ha acontecido juntos donde el tiempo se para. Es verdad que para una pareja, un matrimonio, con tantos años uno junto al otro el reloj se detiene porque lo verdaderamente importante es estar juntos.

Ella era una chiquilla de 14 años y su padre, Marcial, Guardia Civil con plaza en el Cuartel de un pueblo aragonés. Llevaban allí ya muchos años y por tanto eran muy queridos, conocidos. Su madre Petra era ese tipo de mujer que se dedicaba a todo el pueblo y lo mismo la veías ayudando al Padre Félix en la preciosa y pequeña Iglesia aunque demasiada maltrecha por los avatares del propio tiempo, de los conflictos y aunque algunos de sus muros estuviera desvencijados servían de soportales de la fe de tantos feligreses que amaban con más que devoción esa pequeña imagen de la Virgen que a la sazón era Patrona del lugar.

Su padre, Marcial, era Cabo de la Guardia Civil. Siempre lo recordaba erguido, con una sonrisa para todos, con bondad infinita, con orgullo y un inmenso honor por poder portar ese impoluto uniforme verde con algún que otro remiendo que su madre bien se afanaba en que no se notara en demasía.

No entraba mucho dinero en casa para cubrir todas las necesidades de los seis hijos del matrimonio: Marcial, Maximino, Petra, Hilario, Cesáreo y Julita, la pequeña, que era el “ojito derecho” de su padre Marcial.

No entraba mucho dinero y menos que se quedaba pues ya se encargaba su madre el cubrir las necesidades de esos vecinos que no tenían para nada. Es lo que tenía vivir en esos tiempos donde todos se ayudaban unos a otros, donde todos eran una Familia, una comunidad, una Casa.

Julita iba creciendo y haciéndose una mocita en medio de vivir en la pureza de un pueblo donde había nacido, donde sentía el cariño que es mucho más que el respeto hacia su padre y toda su familia.

Lo conoció dando un paseo por la plazuela vieja, que era la única que había aunque la llamaban de esta manera por puro romanticismo, se miraron, saludaron con una leve inclinación de cabeza y su padre D. Jullián le dijo: ¡Mira, aquí está Julita, la hija pequeña, de Marcial!

En ese mismo momento el tiempo se paró y supo que aquel chico bien plantado y vestido con una raída chaqueta que no le quitaba un ápice de elegancia sería el “hombre de su vida”. Y es que cuando dos corazones se encuentran no hay nada más que decir.

Se volvieron a encontrar más veces siempre con un amigo o amiga por medio actuando en modo de carabina y así iban pasando los días y los años aunque estos se iban haciendo eternos pues aunque dijeran que era “cosas de niños” ellos paseo a paseo, charla tras charla, sueños tras sueños compartidos se iban enamorando.

Todavía recuerda cuando cumplió la mayoría de edad y él con la hidalga figura que le ha acompañado siempre se plantó ante D. Marcial, al que conocía de toda la vida, para pedir entablar relaciones de noviazgo con su hija Julita solicitud que fue concedida de antemano porque no había cosa que le alegrara más a sus padres que fuese él  precisamente  el novio de “su  niña”.

También ingresó en la Benemérita Institución de la Guardia Civil pues todos sabemos que esta es de generación en generación. Todavía recuerda el sufrimiento de la primera separación pues fue destinado a un pueblo al norte de Galicia donde pasaría nada más y nada menos que tres años. Él volvía en algunos fines de semanas, algunas fiestas y en Navidad. Noviazgo de cartas de ida y vuelta tal y como era lo más común del mundo por aquellas fechas.

Y un noviazgo a base de cartas donde se juraban amor eterno dio paso años después a una sencilla boda con el cura de siempre en aquella ermita donde tantos se desposaron ante ese crucificado que los acogía en sus brazos.

El siguiente destino sería un pueblo vasco de cuyo nombre no se olvidará jamás pues ya por entonces se percibía cierto rencor hacia la benemérita institución de sus vidas, luego Zaragoza, Madrid, Sevilla, Granada, Cádiz hasta recalar en el último destino pedido por él mismo y que fue el pequeño pueblo aragonés donde un día se conocieran y que escogió como final de destino para instalar su casa.

Fruto de su amor dos hijas y un hijo. Las dos hace tiempo que marcharon persiguiendo sus sueños y el menor se quedó en casa que hizo suya convirtiéndola en su hogar. Se casó con Enriqueta la hija de la antigua panadera y tienen tres niños y lo que son las cosas el más pequeño también quiere ser Guardia Civil como lo es su padre, su abuelo, sus bisabuelos.

Julita se ha pasado más de media vida junto a su marido de sitio en sitio, de Cuartel a Cuartel, de lugar en lugar pero en el trecho recorrido han construido una bella familia a las que le ha inculcado los valores de la misma, que aquí no hay nadie más que nadie, que todos somos iguales pues somos hermanos, que hay que querer a España como si fueran tus padres, que hay que servirla al igual que servimos a todos los que nos pueden necesitar en un momento determinado.

Julita cose en su sillón que está justamente al lado del de su marido que le sonríe mientras mira a sus recuerdos. Julita ve la televisión y ya no entiende nada pues el mundo parece ir muy dispar a lo que en verdad quiere, necesita y siente la gente. Ha visto como una chica decía que se tenía que abolir la Familia y educar a los hijos en tribus donde nadie fuera padre o madre de ninguno. Piensa que esta criatura no ha tenido hijos pues si no no podría hablar con ese desgarro de lo mejor que Dios ha regalado a la mujer: La posibilidad de ser Madres.

Y Julita sigue cosiendo un precioso uniforme verde de Guardia Civil que va a ser su “pequeño” regalo para su nieto ahora que se acerca el día de su Primera Comunión.

-¡Pero abuelita, el tricornio quiero que sea el del abuelo!

- Sí, hijo mío y la cruz que lleves ese día en el pecho será la de tu bisabuelo Marcial que tanto te quiso sin llegar nunca a conocerte pues murió demasiado joven cuando socorría a unos montañistas que se habían quedado atrapado.

- Sí, pero el tricornio el de abuelo...

Y Julita lo mira mientras él pierde la mirada en su ventana de cada día sonriendo con lágrimas de honda emoción en los ojos y escucha a lo lejos como la chiquillería juega a la pelota en la Plazuela Vieja.


Jesús Rodríguez Arias

sábado, 14 de mayo de 2016

LOS ROPASUELTAS: ¡¡VAYA TRIBU!!





¡Qué barbaridad! ¿A ver quién es el guapo de no escribir sobre los ropasueltas cuando estos sueltan no las ropas sino la lengua?

He estado dos semanas callado porque en una escribí sobre los “miserables” que al fin y al cabo son también ropasueltas y la pasada vacié el corazón de una historia con nobles sentimientos y que no quería echar a perder por un serial que tiene como único fin el descubrir las “lindezas”, si es que tienen alguna, de estos ropasueltas de nuestros días.

El ropasuelta alcalde de Cádiz que como todos sabemos es el “delfín” de Fermín se ha sentido muy contrariado con la oposición municipal, la de la ciudad ni te cuento, ya que le han derribado el proyecto del proyecto de lo que dicen que es el presupuesto que la Tacita necesita para dejar de ser de plata para que se convierta en cobre.
 
Y ha enviado una carta vía epistolar a los medios exhortando que dejen gobernar a quienes han “elegido” el pueblo.

Te tengo que reconocer,
la razón te debo dar,
pides que pueda ejercer,
el Partido Popular.

Pues las  elecciones ganó,
y alcalde eres tú,
pues el flequillo se empeñó,
en quitar lo que huela a azul.

Ahora el menda lerenda,
ya no quiere ser tu amigo,
y nos deja la jodienda,
a toitos los vecinos.

Qué razón tienes,
y te debes apartar,
para que gobierne,
el Partido Popular.

Ciudadanos socialistas,
o populares nada más,
que se sienten en la silla,
y se pongan a mandar.

Andan los ropasueltas llegando a cualquier acuerdo para erigirse en la principal fuerza de izquierdas del país, no sabemos si es España u otro, y ahora ha llegado a uno con Garzón y lo que queda de Izquierda Unida. Movimiento de sillas, escaños y puestos en las listas que en esta vida no está recomendado ser tontos.

Julito lo van a cambiar de circunscripción pues en la última no obtuvo el deseado escaño. Ahora dicen que van para Almería pero allí Izquierda Unida no lo quiere. ¡Mal empezamos! También ha quedado libre el puesto del “Miguel Hernández” ropasuelta porque el compañero Andrés Bódalo esté en el trullo no por “trincar” sino por golpear.





Me imagino a concejales,
de ciudades y pueblos,
defendiendo con coraje,
lo que defiende podemos.

Me imagino y no lloro,
como defienden en el pueblo,
que se acabe con el toro,
con el rabo y con el ciervo.

Los ropasueltas no quieren,
la fiesta nacional,
ellos son más de merengue,
y de natita montá.

A los alcaldes les pido,
a modo de exhortación,
a los ropasueltas de cada sitio,
de los toros no envíen invitación.

Por cordura y coherencia,
con la nueva coalición,
que no vayan al toro de cuerda,
y se queden en casa, en el sillón.

Por cordura y coherencia,
si cuestionan la cuestión,
deberían tener la decencia,
de presentar su dimisión.

¿Y a mi Julito donde me lo vais a poner?

Él que nunca se ha subido,
a helicoptero o avión,
el despacho ha sido su sitio,
no encuentra circunscripción.

Con lo malage que es el tío,
y antipático el gachó,
necesita de nuestro votito,
para calentar su sillón.

Yo te llevo la mochila,
la coleta o el pantalón,
Pablo, alma mía,
no hagas sufrir al “aviador”.

Inconmensurable la oferta de “contactos” que ha ofrecido la diputada de los ropasueltas catalanes que se peina a lo play mobil con la cara recién lavá.

Ella que se dijo ser puta, asquerosa y mal follada ahora nos explica la política familiar que defiende y quiere inculcar.

La que pare no es madre,
los hijos no son tuyos,
el niño no tiene pare,
son de la tribu jujuyo.

El sistema adecuado,
no olvidemos es el tribal,
y hay que ser un maleducado,
quien lo quiera obviar.

Follar con todos y todas,
para dejar de ser mal follá,
la muchacha se queda corta,
la ropasuelta mal pelá.

¿De dónde han salido,
el niño de qué coño es?
la tribu es el sitio,
y el coño de las que ves.

¡Qué gozada de libertad,
todos educados en lo mismo,
todos sin moralidad,
todos besando el comunismo!

Ahora se ofertan tribus a las cuales pertenecer cuando “estos” nos “gobiernen”.

Los pigmeos no me convencen,
los vadomas es doloroso,
los piranha no, se siente,
los kolufos son algo sosos.

Los bodi no gracias,
con los etoros me corroes,
la tribu que más me agrada,
sin duda son los ARAPAJOES.

Pues de jodienda va la cosa,
la de las tribus y la playmobil,
pues jodiendo la jodida,
lo que quiere esta choni.

Andrés Bódalo, el nuevo “Miguel Hernández” nos envía, también por vía epistolar, unos versitos sacados de la manga y la tajá.
Desde la Cárcel:

Unidos podemos,
Unidos, que gracias,
Unidos jodemos,
Unidos en las cachas.

Cuando se caiga el jabón,
y estés en la cárcel,
date el enjuagón,
no, no vayas a agacharte.

La Tere dice de mí,
que soy Miguel Hernández,
prefiero ser Paquirrín,
aunque parezca malage.

El Kichi me venera,
Pablo me adora,
Julito asevera,
que estoy como una chota.

En junio se vota unidos,
Podemos nos ha jodido,
la cárcel es mi sino,
la paz siempre he “defendido”.

Una guantá no es malo,
me decían mis mayores,
ahora que yo doy un palo,
estoy entre barrotes.

(Poesía del poeta de la paz a base de tortas).

Pues nada… a seguir con los ropasueltas.


Jesús Rodríguez Arias 

viernes, 13 de mayo de 2016

MI PARTICULAR HOMENAJE A TODOS LOS CAÍDOS POR ESPAÑA.




Cuando la pena nos alcanza
por un hermano perdido
cuando el adiós dolorido
busca en la Fe la esperanza.

En Tu palabra confiamos,
con la certeza que Tú,
ya le has devuelto a la vida,
ya le has llevado a la luz.
Ya le has devuelto a la vida,
ya le has llevado a luz.

En la letra que contiene esta canción, en la música que sé que ahora todos estamos tarareando mientras cerramos los ojos que buscan en la memoria el recuerdo de los ausentes, de los que dieron su vida por España allá en tiempos pasados como en nuestros días.

Es en el homenaje a nuestros Caídos cuando el tiempo se detiene, nunca se llega a   parar, cuando el silencio se comprime y las emociones estallan de la manera que quieran pues no se puede poner coto ni traba a ningún sentimiento.

Lágrimas de recuerdos y emoción a nuestros Caídos, a los Caídos por España que es una forma de decir que han dado literalmente sus vidas por todos nosotros, por nuestra querida Patria o por medio de ella defendiendo la misión encomendada en cualquier parte del mundo.

Si hay algo admirable en los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado así como a nuestras Fuerzas Armadas es su permanente  recuerdo de sus Caídos, de las personas que como todos ellos defendiendo nuestra España fueron capaces de dar hasta su último hálito de vida, hasta su última gota de vida.

Es digno de admiración y por supuesto de mención que para nuestra Guardia Civil, Cuerpo Nacional de Policía, Local, Fuerzas Armadas en cada acto solemne dedican una parte esencial del mismo a rendir tributo y homenaje a la memoria por el eterno descanso de todos nuestros Caídos.

Sí, he dicho bien porque son “NUESTROS CAÍDOS” porque si murieron por España lo hicieron por cada uno de nosotros.

Los Caídos, nuestros muertos, nuestros héroes que muchos piensan que pueden permanecer en ese “monte del olvido” entre los suyos, con las personas que queremos a nuestra bendita Nación y estamos orgullosa de ella en toda su amplitud, siempre los tienen en el pensamiento por medio de la oración rezada, cantada, en el recuerdo silencioso o por medio de esas pisadas rasgando el suelo cuando llevan entre sus manos una corona de flores que es la mejor dádiva al eterno e inmemorial recuerdo.

¡Pobre del país que olvide a los que dieron su vida por él!

Porque precisamente son los que dieron su vida por defender a España el mayor y mejor patrimonio inmaterial que podemos tener. La sangre fue derramada que nunca perdida, todos los que cayeron, sea de la manera que sea, ostentasen el puesto y la responsabilidad que ostentasen, son nuestros héroes y como tales tienen que ser tratado para que el velo denso del olvido nunca se pose sobre ellos.

Para eso están nuestros Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado, nuestras Fuerzas Armadas para que cada vez que de su voz rota por la recia emoción queda impregnada en el corazón de todos y sobre todo de una Nación que ha sido, es y será grande por más que algunos ropasueltas de desarrapados corazones nos la quieran destrozar.

Un oración, un recuerdo por nuestros Caídos.

¡¡VIVA SIEMPRE ESPAÑA!!

Cuando la pena nos alcanza
por un hermano perdido
cuando el adió dolorido
busca en la Fe la esperanza.

En Tu palabra confiamos,
con la certeza que Tú,
ya le has devuelto a la vida,
ya le has llevado a la luz.
Ya le has devuelto a la vida,
ya le has llevado a luz.

Quiero hoy también rendir mi particular homenaje a la Guardia Civil en el día que se conmemora su 172 aniversario.



Jesús Rodríguez Arias

viernes, 6 de mayo de 2016

SENTADO EN SU BUTACÓN.






Allí está sentado mirando la misma ventana de cada día. En su butacón pasa su vida donde recorre el mundo a base de recuerdos.

No vive sólo, nunca lo ha hecho, sino con su inseparable mujer que ha sido y es compañera de tantas batallas y ahora cuando la edad avanza sin detenerse casi todos los hijos volaron del nido primero aunque uno de ellos quedó y en él creo su propia familia.

Tiene las alegrías que cada día le reporta, las tristezas que llevas engarzadas en el alma, la melancolía que envuelve cada recuerdo. Eso tienen los años que cuando toca estar sentadito en el butacón se vive a pálpitos de recuerdos.

Justo al lado de la ventana de cada día una pequeña bandera española que besa todos los días porque la ama porque ha dedicado toda su vida a dar la vida por ella. Una figura de la Virgen del Pilar con manto verde, una vieja foto en blanco y negro aunque parezca sepia de los años que han pasado donde ha quedado retratado un amor de por vida, con su querida Julita, su mujer, en el día de su boda. También otra fotografía realizada poco antes de que se jubilara donde vestido con su impoluto uniforme  verde, con su reluciente tricornio recibía la enésima medalla concedida por su valentía, su dedicación, su amor a España por medio de la Benemérita Guardia Civil.

Sí, el abuelo ha sido, es y será Guardia Civil lo mismo que lo fue su padre, ahora lo es su hijo, quien vive con él, y ya se atisban maneras de su nieto el menor, que solo cuenta con 6 añitos, pues no hay nada que le guste más que vestirse con el verde uniforme que le ha hecho con sus propias manos y su limitada vista su abuela Julita.

El abuelo ya es muy mayor y le fallan las piernas por eso no puede estar demasiado tiempo en pie pues se agota y cuando eso le pasa se viene abajo. El abuelo pasa su vida frente a su ventana de cada día mirando a través de ella a base de eternos recuerdos.

Y se acuerda cuando ingresó formalmente en el Cuerpo porque antes ya lo era por ser el hijo del Cabo Julián que pasó toda su vida en un pueblo de Aragón donde era muy querido y valorado.

Recuerda los ojos emocionados de sus padres, sus hermanos, del pueblo donde se crió y creció, de los propios compañeros y mandos que lo vieron echar los dientes en la Guardia Civil de la que ya era miembro por derecho propio como siempre lo había sido.

Recordaba como cogido de la mano de su padre se encontró con el Capitán D. Dionisio y este último siempre le decía: ¡¡Julián, aquí tenemos un hijo del Cuerpo, un Guardia Civil!! ¡¡Y lo fue porque pienso que siempre lo había sido!!

Ya ni se acuerda en cuantos lugares estuvo destinado, cuantas Casas Cuarteles habitó junto a su familia, cuantas horas de sufrimientos, cuantos padecimientos, cuantas ingratitudes así como cuantas y cuantas alegrías de saber que con su labor que como buena vocación dura todo el día va ayudando a unos y otros sin apenas darse cuenta.

Por recordar, recuerda como conoció a Julita cuando apenas tenía 14 años, hija de un Guardia Civil también y de como la pretendió hasta que al cumplir la mayoría de edad formalizaron su noviazgo que duraría 7 años de la época. Recuerda el día de su boda en esa Iglesia pequeñita oficiada por el Padre Germán, amigo de la Familia, del almuerzo de familia que fue el convite y de cómo nunca le pudo dar un viaje de novios a modo de luna de miel.

Recuerda el nacimiento de sus dos niñas; Julita y Marta así como de Alonso el benjamín que nació cuando nadie lo esperaba aunque fue tan deseado y querido como las dos mayores. Alonso fue el que siguió la tradición vivencial de pertenencia a la Guardia Civil de generación en generación.

Recuerda momentos muy buenos y otros bastante malos aunque en todos su corazón patrio latía en verde.

Hoy el abuelo se ha levantado lleno de melancolías que traspasan todos los tiempos y allí está sentado en el butacón con la mirada perdida en esa ventana suya de cada día mientras su nietecillo con su viejo tricornio en las manos le dice muy cerquita al oído: ¡¡Abuelito, mira lo que tengo!! Y él sonríe como solo lo sabe hace un Guardia Civil.


Jesús Rodríguez Arias 

martes, 3 de mayo de 2016

OTEGUI EN VALENCIA; POR AGUSTÍN DOMINGO MORATALLA



La presencia de Otegui en el Hemiciclo del Parlamento Europeo en Bruselas no debería ser olvidada por ningún ciudadano decente que hoy acuda a las manifestaciones del 1º de mayo. Es importante aprovechar el día para valorar la oportunidad de tener trabajo, solidarizarse con quienes lo buscan y hacer algún ejercicio de imaginación política, por ejemplo, planteándonos la posibilidad de que Arnaldo Otegui decida hacerse presente en el Hemiciclo de las Cortes Valencianas.

Este ejercicio no es una ficción literaria porque quienes han permitido esta presencia han sido grupos políticos españoles: IU, Podemos y Bildu. Si extrapolamos las fuerzas políticas europeas, comprobamos que no sería nada rara una visita organizada por Compromis, Podemos (Valencia en común) e IU. No sólo permitirían un discurso sin pasamontañas en las Cortes Valencianas sino que fuera agasajado en el balcón del ayuntamiento, incluso recibiera algún reconocimiento municipal, autonómico, académico o cultural como representante de la “nueva política”.

Esta extrapolación clarifica posiciones en nuestro entorno por dos razones. En primer lugar, por el papelón que tendrían los socialistas valencianos en los fastos autonómicos. Un grupo amnésico vería con buenos ojos estos homenajes y se refugiarían en una lamentable decisión que han tomado sus compañeros en Bruselas. Recordemos que el PSOE no firmó la petición de expulsar a Otegui del Hemiciclo Europeo si hacía apología del terrorismo. La vieja guardia lamentaría el espectáculo y sería capaz no sólo de cuestionar sino de romper el Pacto del Botánico, el del Prado, y todos los que hicieran falta. Este último grupo vería la presencia de Otegui como la última gota que colma el vaso de las irresponsables arbitrariedades administrativas de líderes caprichosos.

En segundo lugar, porque los representantes de IU, Podemos (Valencia en común) y la coalición Compromis tendrían que explicar con claridad a la opinión pública hasta dónde llega su solidaridad con el proyecto político de Otegui. Un proyecto muy claro cuya meta es una “república vasca independiente” y donde habría que aclarar el papel que le correspondería a la Comunidad Valenciana en una supuesta “república catalana independiente”. Los representantes de estos partidos estarían obligados a decirles a sus votantes con claridad que no comparten los principios básicos de una democracia liberal, que no creen en el pluralismo político y que en la “nueva política” los terroristas de ETA o del Yihadismo serán considerados como ejemplares “hombres de paz”.

Además, estos grupos tendrían que retratarse ante la ciudadanía emocionalmente anestesiada y explicar con todo lujo de detalles que no comparten la bajeza moral de quien compara el sufrimiento de las víctimas con los asesinos, de quien compara a los pistoleros huidos con los refugiados.


Agustín DOMINGO MORATALLA

Para el domingo 1 de mayo de 2016, en LAS PROVINCIAS. GRUPO VOCENTO


viernes, 29 de abril de 2016

HOY VOY A HABLAR DE MISERABLES: OTEGUI&IGLESIAS





En este último viernes de abril que ojalá de paso a ese mayo florido y hermoso de nuestros recuerdos abro mi ventana para hablar y escribir en torno a los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado, de las Fuerzas Armadas así como de todos los que viven cada día para protegernos a los demás.

Hoy mi artículo no va hablar de política sino de miserables que es bien distinto.

De miserables y asesinos terroristas que son los que han integrado las filas de las bandas y los que las han apoyado de la manera que sea antes y ahora. No olvidéis que todos tienen manchadas las manos de sangre inocente. ¡Para mí todos son terroristas!

Terroristas de tiro, bomba y zulo...

Terrorista de estructura financiera y logística...

Terrorista con despacho en instituciones...

Incluso algunos hace ya mucho años atrás también los hubo de púlpito.

Pues de miserables va hoy este artículo.

Miserables como Otegui y también como Iglesias. ¡Así de sencillo y también de claro!

Arnaldo Otegui no ha estado en la cárcel por culpa de las “ideas” eso es una falacia, un querer maquillar lo que no se puede. Este tipo ha sido carne de presidio por ser un terrorista, por pertenecer a una banda de asesinos mafiosos que mataban a diestro y siniestro sembrando a España de dolor, de miedo e impotencia.

Sí, ese y no otro es Arnaldo Otegui que para Pablo Iglesias, líder de podemos, es un hombre de paz y que sin la figura del primero no se podría hablar de la historia contemporánea.

Para Iglesias el terrorista Otegui ha estado en al cárcel por sus ideas. ¡Es verdad, por sus malas y putrefactas ideas!

Para el diputado del partido del círculo cerrado en la España democrática hay “presos políticos” aunque no en Venezuela, Cuba, Corea del Norte u otros países donde el régimen político se asemeje al que persigue Iglesias y su cohorte.

Aquí un terrorista, para esta gentuza, es un preso político. ¿Y los presos políticos que están encerrados en Venezuela que fueron despreciados por el alcalde ropasuelta de Cádiz con la connivencia de Pablo?

Otegui y compañía son presos “políticos” por tener manchadas las manos y las conciencias de sangre inocente y donde gobierna el dictador Maduro los son por pensar de forma distinta al mastodóntico presidente. Han sido encarcelados por matar, asesinar, secuestrar, extorsionar sin un atisbo de piedad, con la frialdad de las hienas. Esos presos “políticos” han brindado cada vez que sus miserables y asquerosos compañeros ponían un coche bomba con muchas víctimas regando el suelo, las calles y avenidas o pegaban un tiro por detrás, la valentía no es el fuerte de estas alimañas, acabando con la vida del que sufría este acto criminal y destrozando las de su familias y allegados.

Sí, Otegui es tan “hombre de paz” como esa sanguijuela llamada Ignacio De Juana Chaos que fue excarcelado porque el gobierno presidido por Rodríguez Zapatero temió por su vida tras empezar la primera huelga de hambre que no adelgazaba.

De Juana Chaos vive de “puta madre” en Venezuela donde si hay presos políticos que no reconoce el mamarracho de Pablo Iglesias. ¡Contrasentidos de la vida! ¿Verdad?

Otegui es ese “hombre de paz” al igual que el asesino Bolinaga que salió de la cárcel por una enfermedad terminal aunque tardó dos años en morirse y en los que vivió comiendo y bebiendo a voluntad y lo que es peor siendo un referente para la panda de miserables asesinos que todavía al día de hoy aplaude a esta mierda.

Pablo Iglesias y sus huestes siempre han sido muy deferentes con los asesinos de ETA, con el terrorismo, con sus secuaces y muy poco comprensivo con los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado, las Fuerzas Armadas, Magistrados, Fiscales, Jueces y todos los que tienen por función el mantener la ley y el orden.

Tampoco los son con los demás trabajadores, hombres, mujeres y niños que han muerto sucumbidos por los atentados que preparaban y ejecutaban los “hombres y mujeres de paz” que son de la misma ralea que ese gran demócrata encarcelado por sus “ideas” como Arnaldo Otegui.

Lo que me extraña, y mucho, es que entre estos defensores de la escoria, de lo putrefacto, de los miserables asesinos también estén algún antiguo miembro que ha llevado el mismo honroso uniforme manchado de sangre por la vileza de estos terroristas. Me lo podrán explicar aunque nunca os llegaré a entender cómo y por qué habéis traicionado no solo a España sino a todos vuestros compañeros muchos de ellos descansando en la eternidad, nunca el olvido, de un cementerio.

Quien ampara a un miserable también se convierte en un miserable. Ya sabéis que lo opino de Otegui, y de todos los asquerosos miembros de ETA, y de Pablo Iglesias y los que lo acompañan así como los que se coaligan para sacar un rédito electoral manchado con el rojo de la sangre que no es de izquierdas ni derecha sino de nuestra bendita España la que tanto el “hombre de paz” como los “podemitas”, para mí ropasueltas, desprecian.

Sí, hoy viernes he abierto mi ventana no para hablar de política sino de auténticos miserables.


Jesús Rodríguez Arias

sábado, 23 de abril de 2016

PARA RECIBIR A FABIÁN HAY QUE SER ROPASUELTA.


En días pasados fue recibido con todos los "honores" Mr. Fabián Picardo, Ministro Principal de Gibraltar, que tiene la categoría que tiene en la diplomacia internacional aunque aquí, para que nos entendamos, es un alcalde de una pequeña ciudad.

Cádiz se rindió a Gibraltar ese es el titular aunque el mío particular es "para recibir a Fabián hay que ser ropasuelta".

La Diputación les abrió las puertas y después el Ayuntamiento. Tanto el primero, y eso es novedad, como el segundo actuaron con verdaderos ropasueltas y no me duele prendas escribirlo ni decirlo públicamente.

Mr, Fabián entró por la puerta,
reverencia al ministro principal,
todos firmes y con buena jeta,
no se vaya el gachó a enfadar.

La Provincia y la Ciudad,
le pone a Fabián la alfombra,
a mí lo que hagan con este "chaval",
me la"trae bastante floja".

Que las puertas abran a este señor,
ya que se pasea por aquí,
que se pase por Setenil,
por la calle Gibraltar Español.

El delfín de Fermín lo recibió,
en su despacho con banderitas,
y el alcalde lo abrazó,
vestido con su camisita.

Fabián no se lo podía creer,
he conquistado Cádiz se decía,
a ver si me puedo traer,
a la colonia el mar y la playita.

Se han pasado por el forro,
al gobierno de España,
a todo lo que huela a español,
abrazos cual piratas.

En otro sitio serían,
condenados por traición,
aquí no hay tu tía,
y tienen por nombre traidor.

Estos nos quieren gobernar,
estos que no respetan nada,
estos que por la "fama",
no respetan ni siquiera a España.

Vías de unión con la colonia,
estrechar lazos y todo,
nosotros ponemos la mar,
y ellos, ellos los monos.

Ellos ofrecen queso de bola y chocolate,
nosotros agua para pescar,
también Sotogrande,
para que los llanitos puedan disfrutar.

En Cádiz no entró los gabachos,
junto a La Isla fue España,
ahora entran en los despachos,
los que provienen de los piratas.

Kichi, no te has visto en otra,
me pregunta cual será el siguiente,
Maduro, Raúl o Fidel,
cualquiera que insulte a España.

Si, pienso que los que han recibido a Fabián son ropasueltas y todos sabemos que estos traicionan por su bandera, su ideal e interés.

Toda Cádiz ha sido mancillada,
cuando al Picardo han recibido,
Gibraltar siente asco por España,
y nosotros no queremos a este tío.

Cádiz es navío e inmensa quilla,
Cádiz es terruño y montaña,
libertad y mar salada,
no chocolate ni mantequilla.

No soy imperialista,
me reuno con quien me da la gana,
soy ropasuelta de vida,
y me uno a truhanes y piratas.

Ni el delfín de Fermín,
ni otros que actúan de igual manera,
podrán decirme a mí,
que no son unos ropasueltas.

¡Qué asco de los que un por otro desprecian a España!

Jesús Rodríguez Arias

Nota: El líder ropasuelta, ese que abandonó meses el escaño en el parlamento europeo hasta se fue con el otro que más le apetecía en el mismo congreso, ha atacado con visceralidad  a un periodista.

Saliste de los medios,
los medios te encumbraron,
no sabían esos medios,
que creaban a un tirano.

Te codeabas con periodistas,
le tratabas con agrado,
ahora son fuerzas enemigas,
que hay que mandarlas al carajo.

¿Al carajo? No, a la cárcel,
que contigo viene la censura,
que tus ideas ya se esparcen,
como previa dictadura.

Fuera la libertad, fuera los medios,
fuera de España toda tradición,
ni para papel higiénico,
tendremos para limpiar tanta traición.