domingo, 24 de noviembre de 2013

SUSANA I DE ANDALUCÍA.

Instalado, como estoy, en esta atalaya donde todo lo diviso, mucho me distrae, y me tiempo para escribir que es algo que me apasiona voy a expresar mis sensaciones hacia la nueva reina mora que gobierna los designios de la pobre y a la vez extraordinaria Andalucía.

Esta señora lleva toda su vida en política y esto lo digo porque a la larga estas cosas pasan facturas. Es más joven que la media y desde que llegó a la Presidencia de la Junta de Andalucía, de la mano del huidizo Griñán, ha intentado instalar "nuevas" formas al "discurso" oficial. 

Creo que lo está haciendo bien en cuanto a su partido porque desde hace mucho tiempo el PSOE necesita un discurso más actual, en el cual queden prefijados los pilares donde se sustenta España, la economía así como su labor de oposición. Desde el principio ha sido una voz discordante autorizada, y temida, para la vieja maquinaria que gobierna el PSOE a nivel nacional como un político momificado, cual Lenin, como es Alfredo Pérez Rubalcaba.

Pero parece que todo se queda en palabras, en intenciones, pues en esta vieja, pobre y desvencijada Andalucía todo sigue igual de mal. La Junta de Andalucía no puede permitirse ciertos lujos como es el de defender a encausados en la mayor trama de corrupción pública de los últimos tiempos: Los ERE.

Para colmo sigue coaligado con  el partido "donde dije digo digo Diego", antiguamente llamada Izquierda Unida, pues no hace tanto eran el azote de la corrupción, lo de Torrijos ha sido casualidad, y desde hace dos años comen y menean el rabo con cualquiera. Han sido máximos defensores de Griñán de toda la comandita que cesó con el viejo, que no honorable, expresidente.

Los miembros del gobierno IU en la Junta de Andalucía son el prototipo en la forma de vestir de los de Izquierda Republicana de Catalaluña. Es decir, corbatas a la altura del ombligo.

Este fin de semana, Susana Díaz, se ha coronado doblemente como presidenta de todos los andaluces y como máxima jefa del PSOE-A. La vi, por televisión, llegar al sitio donde se iba a celebrar el preparado y programado cónclave, iba alegre, se le notaba contenta y no era para menos aunque en unos minutos se me echó por tierra la posible expectación que pudiera tener. Antes de que ella hiciera uso de la palabra "actuaron" de teloneros: José Luis Rodríguez Zapatero, expresidente del gobierno y máximo culpable de que España esté arruinada, máximo responsable de que los etarras y los asesinos estén en las calles y que las víctimas hayan sido pisoteadas, máximo culpable de que en esta bendita Nación haya más de seis millones de parados, que exista el hambre y que todos estemos como estemos, José Antonio Griñán, expresidente de la Junta de Andalucía y anterior Consejero de Economía cuando empezó todo esto de la gran trama de corrupción pública de los ERE y que por esta razón ha dejado la presidencia de la Junta y azorado se ha refugiado en el Senado donde se encuentra tranquilo y aforado. Y, como no, Elena Valenciano que con su viperina lengua es capaz de todo y de no respetar nada.

Susana se le veía embelesada con las palabras de Zapatero y si este es el referente "moral" y "político" de esta señora, ¡Dios nos coja confesados!

Ojalá todo su argumentario se convierta en hechos por el bien de Andalucía y de España aunque permita que lo dude porque a mí todo lo que viene del PSOE lo pongo en cuarentena.

Desde este fin de semana todo será distinto para los "mandamases", algunos estarán alegres y otros llorarán por las esquinas, y todo seguirá igual para el pueblo llano y sencillo que hace ya mucho tiempo que pasamos de estas memeces porque estamos preocupados a ver como podemos llegar a mediados de mes.

Jesús Rodríguez Arias

viernes, 22 de noviembre de 2013

EL "SENDICATO".

Tengo un amigo que es muy bruto aunque mejor persona. La vida no le ha sido fácil y ni por educación, por familia y por circunstancias ha podido ampliar más conocimientos que los que la propia vida le ha proporcionado. Un día me lo encontré por la calle y le comenté: ¡Qué alegría de verte! ¿Qué haces por aquí? 

Él me contestó con su franqueza de siempre: “Me he escapado del trabajo porque tengo que ir al “sendicato” que quiero preguntar una cosa”. 

Para él el “sendicato” era el referente de cómo debían hacerse las cosas porque este actuaba siempre a favor del trabajador. Me imagino que ahora habrá cambiado de opinión. 

El “sendicato” ha pasado de organizaciones que tenían como principal función la defensa a ultranza de los derechos de los trabajadores, estuvieran o no afiliados, para convertirse en monstruosas maquinarias anquilosadas en un pasado con  presente y sin ningún futuro. 

Porque vamos a ver, ¿Cuándo se ha visto que los máximos responsables de los “sendicatos” viajen business, tengan chofer, coches de alta gama o  tratamiento de alta personalidad del Estado? ¿De cuando se ha visto que los altos dirigentes de los principales “sendicatos” vistan con las principales marcas de lujo, luzcan suntuosos relojes o viajen a los más caro lugares? ¿Cuando, estos defensores del humilde trabajador, han atesorado un patrimonio que ya lo quisieran muchos de los que a diario no tienen para pagar la hipoteca o son, directamente, desahuciados? ¡Qué gran mentira se ha convertido esto de los “sendicatos”! 

Decía mi buen amigo que él había intentando siempre hacer un curso, pero que nunca lo había conseguido porque la temática ofrecida no era de su interés profesional. No me extraña cuando lo ofertado es tan variopinto, que roza la ridiculez, como lo que sigue: Cursos de formación de risoterapia, paquetería creativa o arte floral, todos ellos de gran interés y de gran utilidad para los correspondientes afiliados en general. 

Por esos cursos de “formación” cobraban suculentas cantidades del erario público, que somos todos nosotros, que iban a la “buchaca” del “sendicato”. 

Ante el aluvión de críticas por tan esperpéntica gestión agitan la calle para tapar todos sus escándalos así como los presuntos delitos de falsedad en documento mercantil, estafa, malversación de caudales públicos, apropiación indebida y delito contra la Hacienda Pública que en esto días está causando más de un dolor de cabeza “compañer@” Méndez. 

Dicen muchos que si uno quiere vivir bien debe meterse en política. Apoyo esta propuesta aunque la ampliaría de esta manera: ¡Si quieres vivir bien metete en un “sendicato” y escala puestos hasta llegar a estar liberado! 

Los liberados son una categoría profesional excelsa porque en las horas que se dedican a sus respectivos “sendicatos”, salvo honrosas excepciones, llevan a los niños al colegio, están en los bares, su actividad presencial en la empresa es nula, por no decir efímera, y siempre están de buen humor. Solo cambian de carácter cuando se acerca la negociación del Convenio Colectivo correspondiente que se ponen el traje de trabajador y están todos los días con ese latiguillo “falsuno” de compañer@s. ¡Qué ridículos son! 

Ahora que lo pienso detenidamente, ¡Qué bien le hubiera venido a un conocido mío el curso de paquetería creativa! Todavía me acuerdo cuando le encargaron hacer un paquete en su empresa pues había que enviar documentación urgente a otra localidad. Tardó más de cinco horas en hacerlo y a cada paso le pedía opinión a su jefe el cual hasta acabó hasta la coronilla del paquete y del trabajador que tenía a su “cargo”. ¡Si hubiera hecho este curso seguro que no hubiera pasado! 

Pero esto es España que es el único país que pueden suceder estas cosas porque nunca pasa nada. Cantaban “Los dedócratas”, histórico coro del Carnaval de Cádiz un estribillo que más de cuarenta años después sigue en pleno vigor: 

¡Aquí no pasa ná, esto es un cachondeo!”. 

Jesús Rodríguez Arias

martes, 19 de noviembre de 2013

SINCERAMENTE PREFIERO A AZNAR.

Todo artículo, toda opinión, hecha en público y en voz alta puede ser criticada por aquellos que piensan diferente a ti que gracias a Dios son muchos porque toda crítica o divergencia hecha desde el respeto y la pulcritud de no herir la honorabilidad de nadie es motivo de enriquecimiento en ideas y opiniones con las cuales se aprende y mucho. 

Dicen que en aras de mantener las buenas maneras hay temas que no deben tocar como son la política, la religión y el deporte aunque discrepo abiertamente porque, menos el deporte oficializado y derrochadores de tanto dinero ante tanta necesidad, a mí me gusta hablar de política y por supuesto de religión, de mis creencias. 

Cómo este blog creado con la sola intención de ofrecer mi opinión más personal de distintos temas y no mezclarlos con otros, de mi autoría, que llevan muy prefijada una clara línea religiosa y apologética, me da pie a escribir y decir en voz alta lo que pienso y lo que opino a pesar de lo que puedan opinar y pensar los demás. 

Ya va quedando menos para que cumpla los 44, edad de la que disfrutas de una cierta y necesaria madurez, y ya uno va teniendo recuerdos con los cuales puedes hacer una comparativa. Ahora todavía estamos a tiempo de decir, porque lo tenemos reciente, que tiempo ha sido o es mejor. 

Nací en 1969 y de Franco no tengo ningún recuerdo, de mi tierna infancia solamente recuerdo el día de la investidura de S. M. el Rey D. Juan Carlos I que junto a la Reina y sus hijos, muy pequeños por aquel entonces, presenciaban tan histórico e importante momento. 

También me acuerdo, aún con cierta nebulosa, de cuando el golpe de Estado, los Guardia Civiles entrando por el Congreso de los Diputados con Tejero al frente, escena que me parecía sacada de una película, y la dignidad de Suárez y Gutiérrez Mellado al enfrentarse a los “insurrectos”.  Me acuerdo de la imagen del Rey por Televisión Española llamando a la unidad de España y a los militares sublevados para que depusieran esta actitud. A partir de ese día en España se consolidó la democracia. 

Hago memoria y veo a Leopoldo Calvo Sotelo y esposa paseando a la orilla del mar cuando este era Presidente del Gobierno y la victoria absoluta de Felipe González y del PSOE la cual propició el temor de algunos, la esperanza de muchos y al final la decepción de todos. 

En lo difuso del tiempo observo a lo lejos a una frágil oposición con Manuel Fraga a la cabeza que le sucedería Antonio Hernández Mancha, un breve experimento de la derecha española,  hasta llegar al que sería el mejor jefe de la oposición que supo unir a pequeños partidos en uno grande, que luchó por ser alternancia y que, al final, consiguió alzarse con  las victorias en las urnas en 1996. Sí, les estoy hablando de José María Aznar. 

Aznar se encontró con una España destrozada económica y socialmente y supo poner las bases para que nuestra desaforada Nación se fuera recuperando, ganando prestigio internacional y sin los costes sociales que, por desgracia, en la actualidad estamos soportando. 

José María Aznar se supo reunir de unos gabinetes ministeriales de auténtico lujo, con personas de gran valía personal y profesional donde todos estaban a una en luchar en una única dirección: Sacar a España de la crisis económica y de valores, reforzar su papel internacional, plantar cara a los asesinos de Eta con una de las políticas antiterroristas más severas y eficaces conocidas, dar a todos los españoles un clima de bienestar y, por qué no decirlo, de alegría fruto de una buena planificación en lo económico. No olvidemos que el bolsillo quita y pone presidentes, hacen caer gobiernos y es lo que crea marcados estados de ánimos. 

Fallos, también tuvo, y algunos considerables aunque en el cómputo general, a mí personalmente, me prevalecen sus incuestionables éxitos antes que los fracasos. 

Yo, puedo decir, que con José María Aznar como Presidente del Gobierno vivía mucho mejor que ahora que está en el Gobierno el que fuera su delfín, Mariano Rajoy. 

Pienso, es mi modesta opinión, que si no se hubiera producido el atroz atentado del 11-M no hubiera gobernado ese engendro político llamado José Luis Rodríguez Zapatero de tan denostado recuerdo. 

El atentado alteró, como no podía ser de otra forma, la cotidianidad de toda una Nación. 200 muertos en los andenes del tren, miles de heridos y víctimas es para que así sea. Esta acción terrorista que nos trajo el terror está juzgado y sentenciado aunque, para la inmensa mayoría de ciudadanos, no está clara ni mucho menos. Este hecho que heló tantos corazónes y la manipulación de los mismos para conseguir otros fines hizo que, al final, pasara lo que pasó. 

Pero eso es un tema de estudio e investigación para lo eruditos en esta materia y a ellos se lo dejo pues, en mi caso personal, hablo desde mi opinión más personal. 

De Rodríguez Zapatero, de su gobierno de clara tendencia pro-masónica, de todo cuanto hizo y lo que dejo de hacer, de su implicación para que la ruina en España nos haya llegado a todos y con ello hayamos perdido todos los avances sociales y económicos que se habían ido consolidándo a lo largo del tiempo y de la historia. Es decir, y que quede claro, que de José Luis Rodríguez Zapatero no quiero ni oír hablar porque con su conducta, con su gestión ha materializado la mayor traición a España que se conoce hasta el momento. 

Toda comparación es odiosa, aún así la voy a realizar. No hay color entre José María Aznar y Mariano Rajoy, aunque fuera el primero quien lo eligiera para estar donde está, el primero es uno de los estadistas más importantes de España y del mundo, una prodigiosa mente preclara en lo económico que gobernaba con mano dura contra el terrorismo, del cual es una víctima más, y contra la delicuencia, dando a España uno de los periodos económicos y sociales más importantes y avanzados que se recuerdan. Sus diferentes equipos han sido sobresalientes, políticos de raza por convicción, que hicieron grandes sus respectivos Ministerios así como muy apreciable y apreciada su gestión. 

Mariano Rajoy es otra cosa y no porque sea gallego sino porque por su carácter, por su forma de ser, por las personas que lo cirncundan y por la apreciación de su gestión puedo decir, sin temor a engañar y engañarme, que entre uno y otros no hay comparación. Es como buscar parecido entre el jamón ibérico de bellota y el jamón de recebo que no tiene el mismo sabor ni se espera encontrarlo. Así, por lo menos, es como yo lo veo. 

Gracias a Dios parece que el tema económico-financiero va retomando el camino de la estabilidad, ¿Pero a costa de qué? De millones de parados, de un hambre atroz, de la carestía de lo más necesario para vivir, incluído una vivienda digna, así como haber acabado de un plumazo con todos los derechos económicos, sociales que garantizan el bienestar de millones de españoles. Somos nosotros, los ciudadanos de a pie, quienes soportamos todos los esfuerzos y todas las medidas que ha aplicado el Gobierno de Rajoy. 

Salvo el tema educativo que ha sido retomado con una nueva ley que tendrá que pasar un tiempo para ver si es efectiva aunque peor que la del “gobierno” ZP no puede ser. En lo demás, en la fina ingeniería social de los gabinetes pro-masónicos de José Luis Rodríguez Zapatero, todo sigue igual que en este caso concreto es peor porque los que votamos al PP lo hicimos para que cambiara el modelo de gobernar que hasta entonces había. No se puede estar discutiendo todavía si derogar o no la Ley Aído porque por minuto que pasa se acaban con muchos seres humanos. ¡Con la Vida no se juega! 

Con el terrorismo tanto de lo mismo, con los independentistas; igual y así... 

Digno ejemplo de político es Jaime Mayor Oreja que en las pasadas Elecciones al Parlamento Europeo hizo ganar al PP en contra de una izquiera imperante y de su propio partido. Si las cabezas pensantes del otrora partido conservador, ahora no sé donde adscribirlo, deciden quitarlo del medio ya saben, de antemano, que mi voto también desaparecerá y con el mío el de mi familia más cercana. 

En días pasados José María Aznar presentó el segundo volúmen de sus memorias, las cuales ya tengo en mi biblioteca esperando ser leídas, al acto acudieron ingente cantidad de personalidades, muchos de sus compañeros en sus respectivos gobiernos, sindicalistas de los de antes, pero no asistieron ningún miembro del actual gobierno de Mariano Rajoy en lo que constituye un desprecio absoluto hacia la referencia, por autonomasia, del centro-derecha español de de finales del Siglo XX y lo que llevamos del XXI así como el mejor Presidente del Gobierno desde que se instauró la democracia. ¡Hasta para mantener las formas hay que saber! 

Este multitudinario acto no resultó un fracaso o fue deslucido por la inasistencia del gabinete Rajoy sino, y por esta causa concreta, todo lo contrario. 

Sinceramente, visto lo visto, oído lo oído, escuchado lo escuchado y leído lo leído, prefiero mil quinientas veces a José María Aznar,  por lo menos sabíamos a dónde íbamos.

Jesús Rodríguez Arias

jueves, 14 de noviembre de 2013

...Y LOS MALNACIDOS PUEBLAN NUESTRAS CALLES.

Hoy, especialmente, nuestra España está más segura gracias a esos jueces del Tribunal de Estrasburgo cuando derogó la doctrina Parot.

Llevamos unos días donde el dolor y la impotencia se unen y se dan la mano porque los terroristas, asesinos sin almas y escrúpulos, van saliendo de las cárceles porque según esos eminentes juristas, que sabrán mucho de leyes pero no de justicia, no es el sitio que les corresponde estar a estos soberanos hijos de puta.

Cuando me siento delante de la televisión, labor que hay que evitar por el bien de nuestra salud, veo y  escucho con estupor como peligrosos asesinos, violadores, pederastas, terroristas sanguinarios salen a la calle haciendo de esta un lugar lleno de peligro y asquerosidad.

¿De verdad se creen que los asesinos y violadores no van a cometer más delitos? ¡Dios quiera que nos equivoquemos, pero creo que reincidirán y volverán a las cárceles con nuevas condenas, nuevas muertes y nuevas víctimas según le gusta y ordenan los jueces del alto tribunal europeo que no han padecido lo que es ver morir a una hija en mano de un crápula asesino. 

D. Fernando Grande Marlaska está firmando presto y veloz todas las excarcelaciones de los asesinos terroristas. Cada rúbrica es una puñalada en el pecho a sus víctimas, a todos los miembros de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, de las Fuerzas Armadas, de los jueces y fiscales y de tantos españoles que se han dejado la vida o han visto como la dejaban sus seres más queridos.

¡Estas situación solo pasa en España! Esto no sucedería en países con democracias antiguas y que tienen verdadero respeto hacia sus conciudadanos porque estos mierdas asesinos estarían disfrutando de una larga cadena perpetua que terminarían cuando estiraran la "pata" o, simplemente, disfrutarían del calor del infierno más terrorífico pues habrían recibido las justicia del hombre. 

No estoy de acuerdo con la pena de muerte, por creencias y convicción, aunque como se está poniendo la cosa comprendo a quienes la defienden.

En fin, desde hoy tenemos en la calle a unos cuantos hijos de putas.

¡Qué Dios los perdone porque yo, sinceramente, no puedo!

Jesús Rodríguez Arias

domingo, 10 de noviembre de 2013

EL ILUSIONISMO TENDRÁ TÍTULO ACADÉMICO.

Los informativos todavía dan buenas noticias y me alegra porque no todo son guerras y más guerras, dolor y más dolor, corrupción y más corrupción, políticos y más políticos. 
Estábamos almorzando plácidamente en nuestra casa de Villaluenga del Rosario, pueblo idílico donde los haya, cuando la presentadora del noticiario nos informa que se ha instaurado un nuevo Título Académico: El ilusionismo.

Desde ahora ser magos se puede estudiar y conseguir una titulación superior. Allí les enseñan a los aspirantes a magos las técnicas y los trucos para hacer cosas prodigiosas con sus manos. ¡Me parece extraordinario para los que de verdad quieran ejercer esta difícil materia y tener fama de reputado mago.

Y también me parece genial porque muchos de nuestros políticos, sean del signo que sean y ostenten los cargos que ostenten, pueden acceder a conseguir un titulación de tipo superior en estas nobles artes. 

¿Quién mejor que ellos que son auténticos profesionales del ilusionismo? ¿Quién mejor que muchos diputados, senadores, parlamentarios autonómicos, alcaldes, concejales, asesores y un sin fin de clasificaciones profesionales que se han dedicado a la política al cien por cien y se han olvidado de estudiar por dedicarse vocacionalmente a la política o porque eran y son unos verdaderos zoquetes?

Me figuro las próximas listas electorales cuando pongan en su trayectoria profesional y/o académica: Licenciado en ilusionismo. Estos serán más aceptados que el resto porque todos son maestros en ilusionar y luego hacen desaparecer estos sentimientos por medio del famoso truco de incumplir las promesas electorales que no olvidemos es el verdadero contrato que tienen con sus electores y el conjunto de ciudadanos para los que están gobernando.

Me imagino las largas colas de hombres y mujeres perfectamente trajeados, con sus móviles de última generación colocados en el oído, su maletines con sus más avanzados portátiles, con el distintivo de la institución prendida en la solapa y aguardando inscribirse en esta novedosa y avanzada nueva titulación académica. 

Jesús Rodríguez Arias

viernes, 8 de noviembre de 2013

EL DIFÍCIL OFICIO DE PERIODISTA HOY EN DÍA.

Observo con preocupación lo que ocurre en nuestro día a día en mi querida España. 

La pobreza aumentado, por mucho que digan los analistas económicos que ya empieza a notarse la “alegría”. ¿Qué alegría es esa? ¿La de millones de parados o la de la aniquilación de las antiguas “clases medias”? Los comedores sociales repletos y la Iglesia, ¿Qué sería de España sin esta importante institución?, entregada y entregando lo que no tiene para paliar tanta necesidad, tanta hambre. 


Y los políticos gobernando “a lo suyo” lo que es nuestro. 


Hoy quiero traer a este post a la desangrada profesión del periodismo. No voy hablar de los pseudoperiodistas que se creen que por tener una plataforma virtual ya pertenecen a este noble, sacrificado y poderoso oficio. Tampoco me referiré a los “sacafotos” aficionados que se creen destacados reporteros gráficos y no les llegan ni al talón de sus gastados zapatos. 


Llevo muchos años colaborando con diversos artículos de opinión en algunos Medios de Comunicación Social, llevo muchos años tratando a periodistas y directores de periódicos y sé de lo sacrificado de su vocacional trabajo, de su dedicación exclusiva, de lo que dicen, cuentan y lo que callan. 


Si los periodistas de casta, verdaderos y entregados profesionales, hablaran muchos cimientos de este mundo tan alejado de todo se caerían y se romperían en mil pedazos. Pero los verdaderos profesionales lo son en todos los sentidos y ahí está la diferencia entre el peridista y el “chismoso”. 


Lleva el periodismo unos años que está siendo atacado por todos los lados. Uno de los sectores más atacados, que más ha sufrido el escarnio de la crisis económica ha sido, precisamente, el del periodismo. 


Conozco a muchos de todas partes de España, también del mundo, y todos coinciden que la cosa no pinta bien para ellos. En los actuales tiempos, por las precarias condiciones de las disminuidas plantillas, se están olvidando lo que eran las noticias elaboradas e investigadas y lo que prima es la publicación de las mismas copiando y pegando la correspondiente nota de prensa que envian las entidades interesadas y a lo sumo poner una mínima pincelada o retoque. 


Sé del poder que tiene la prensa y hasta donde puede llegar el mismo. Dicen que es el cuarto poder y pienso que no es así. Para mí es el primero porque una noticia verdaderamente importante y veraz difunda por algún de comunicación puede hacer templar los poderes legislativo, ejecutivo y también el judicial. 


Y por ostentar tanto poder les temen e intentan acabar con ellos. Los medios fuertes, con solvencia económica y empresarial pueden aguantar las temidas embestidas, pero los más débiles y los que necesitan de la publicidad institucional para sobrevivir son los que están sufriendo con más virulencia esta crisis.


Esto se ha cumplido en estos últimos tiempos en varios medios más o menos conocidos y más recientemente con Canal Nou en la Comunidad Valenciana cuando su Presidente, Sr. Fabra, anuncia su cierre e inmediato despido de más de 1600 personas que engrosaran las largas filas del paro, de la humillación, del desconsuelo y la desesperanza. 


Los periodistas amén de otros profesionales que componen una plantilla de estas características son las víctimas propiciatorias de un macabro e injusto juego. Es cierto que las televisiones autonómicas arrastran una millonaria deudas que hacen inviables su continuidad y más si la misma puede arrastar al cierre de hospitales o centro educativos. Pero, ¿quién tiene la culpa de estas mastodónticas deudas y los escandalosos desmanes que se han producido en todas las televisiones públicas? ¿Los periodistas y demás trabajadores o los políticos que gobiernan a su antojo en cada CC.AA.? Esos políticos a los que no le han afectado mucho esta crisis económica pues ellos no han sufrido ningún tipo de desgaste. Estos “mantenidos” por una Sociedad cada vez más empobrecida son los que ahora, en virtud de planificaciones y equilibrios presupuestarios,  son los que deciden y tienen la última palabra en todo. 


Quiero manifestar mi total apoyo y verdadera admiración por todos los que ejercen esta apasionante, dedicada y vocacional profesión del periodismo, desde los directores, redactores que investigan y elaboran la noticia para mantenernos informados, los reporteros gráficos que son los periodistas de la imagen porque no debemos olvidar que una vale más que mil palabras hasta cualquier trabajador que ejerce su labor profesional en un periódico, en una radio, una televisión o cualquier plataforma informativa. 


Gracias a todos vosotros sabemos lo que ahora está pasando en el mundo. 



Jesús Rodríguez Arias

domingo, 3 de noviembre de 2013

LOS "CATETOS" DE CIUDAD.

Últimamente me encuentro algo crítico y mordaz que son estados que, en mi caso particular, me llevan a la jocosidad.

Este largo fin de semana lo he pasado en mi pueblo, como siempre, y debo decir que estaba lleno a rebosar de familias, parejas, amigos que se habían venido a pasar estos días a esta bonita localidad de la Sierra.

Sentados en la terraza de un mesón donde puedes contemplar, desde abajo, todo el pueblo, las montañas que lo rodean así como el ir y venir de decenas de personas ávidas de naturaleza, aire puro, de verdadera autenticidad.

Son muchos los que se han "escapado" durante unos días poniendo tierra y kilómetros de por medio para buscar esa pureza que tan perdida está en los lugares donde habitan.

Ayer desde la hora del almuerzo hasta más de la siete de la tarde, nos sentamos en la terraza para almorzar, pudimos hacer un auténtico estudio sociológico de los "catetos de ciudad".

Lo primero que hay que hacer para ir a la Sierra es venir completamente equipado. Todos, ellos y ellas, con sus pantalones de senderistas curtidos, los polares, los convenientes zapatos. Alguno se escapaba e iban en pantalones vaqueros con palos, que parecían los de la escoba, de madera o de aluminio. Todos con gafas de sol y accesorios necesarios para disfrutar de un sendero en condiciones. Después ves a mis queridos convecinos que no hacen rutas ni senderismos sino que caminan por el campo que los vio nacer, donde han crecido y mucho de ellos trabajan o han trabajado y su aspecto, su vestuario es muy distinto por lo natural, por lo corriente. Ellos nos enseñan que para ir al campo no hacen faltas tantos artilugios. Eso sí, unos buenos zapatos, llevar agua o bebida isotónica, algo de comida que te proporcione la energía suficiente cuando notes que el cuerpo se viene para abajo así como algún apósito por si te accidentaras en el camino. Sobre todo hace falta una cosa que se nos suele pasar por alto: ¡PRUDENCIA!

Estoy a punto de cumplir 44 años y puedo decir, con cierto orgullo, que soy un senderista de los antiguos, de esos que disfrutan del campo a base de quererlo y respetarlo, de esos que utilizan la prudencia y de esos que sale espantado de esas "rutas" masificadas de algunos senderistas y cientos de "domingueros" que con sus altisonantes voces, los carritos de niño chico, los atuendos más inverosímiles hacen que la concentración y el gozo de vivir y convivir con la naturaleza se pierda.

Volvamos a la terraza y a la "pasarela" de mis queridos catetos de ciudad que no me son tan lejanos pues yo hace un tiempo también lo era, pero a base de vivir y convivir en mi querido Pueblo y sus gentes he llevado a la práctica el afortunado refrán que dice que "donde fueras haz lo que vieras".

Pudimos observar, mi mujer y yo, a mujeres perfectamente vestidas, maquilladas, superestilizadas que venían de "disfrutar" de un día en la naturaleza con cara de pocas amigas, chicos con el "uniforme" exclusivo de la juventud: Camiseta y pantalón por encima de la pantorrilla, llenos de tatuajes y con sus pendientes y demás accesorios tribales que tanto los distinguen a las que acompañaban novias de ajustadas mallas y aspectos ordinarios. Hace tiempo que el buen gusto se perdió para siempre.

Aunque lo mejor llegó a la hora de la merienda cuando llegó un coche de "turistas" que aparcaron hábilmente en medio de una calle, una cuesta para más señas, obstaculizando el paso de cualquier vehículo que quisiera subir o bajar la misma. Se bajaron cinco personas: Un matrimonio de mediana edad, una niña con un ridículo perrito y los suegros o padres. Él venía arreglado, pero informal. Venía a la Sierra aunque no por eso tenía que dejar de tener su "estilo", ella normal al igual que la niña, el perro ridículo aunque lo mejor fueron los padres/suegros: Él con su camisa y su pantalón de pinzas aunque con un polar, había que compatibilizar con el entorno, y ella, la señora, fue lo mejor de la tarde y lo mejor que he visto en algunos años en cuanto a la categoría de "catetos" de ciudad: Peinado de peluquería, estilo permanente, camiseta blanca, zapatos de tacón bajo y chándal blanco con bandas rojas años setenta. ¡Fue realmente grandioso! Esta señora, sabedora de su visita-excursión familiar a la Sierra, se puso su vestuario para semejante ocasión. Al verla me acordé de mi querido Alfonso Ussía cuando en uno de sus libros nos relataba como había mujeres que iban a la compra con chándal, tacones y abrigos de pieles. Tal afirmación no es una exageración porque yo mismo he visto tal situación con mis propios ojos con unas antiguas caseras de una antigua casa de la ciudad donde soy oriundo.

Volviendo al "familión" en cuestión su visita fue algo breve pues se dispusieron a visitar el pueblo, pero la señora le dolían los pies por los zapatos que llevaba y lo que hicieron fue sentarse a tomar un café en una mesa cercana a nosotros.

Fuimos de los últimos en abandonar la terraza porque entre la distracción, algunos amigos de fuera que estaban allí tomando un café y la animada charla con un buen y querido amigo de nuestro querido pueblo hizo que el cielo cambiara de color y pasara del celeste intenso al gris tenue.

Ayer disfruté, disfrutamos, haciendo un análisis exhaustivo de la "fauna" urbana que nos visitaba y es, es razonable pensarlo, que ellos también lo hacían de nosotros.

Jesús Rodríguez Arias